lunes, 20 de febrero de 2012

Cuesta tanto . .


Cuesta tanto escribir cuando se sienten tantas cosas. Cuesta porque pareciera que la única forma de expresar las cuestiones se perdio, porque se desconoce el lenguaje, se transforman las sensaciones que se dibujan en la piel y se pierde la conciencia del paso del tiempo. Pero no quiero hablar de palabras, de coloresl, de eclipses de luna a las cinco de la mañana ni de manos que buscan otras manos para enredarse en la cintura y dibujarse arabescos con la mirada. No. 


Quiero hablar de algo que no haya dicho nunca. Quiero escribir palabras que no conozca, que se sucedan solas mientras las voy escribiendo, que se intercepten letra por letra con cada golpecito en cada tecla . Quiero pensar en otros términos. No decir siempre que voy a llorar pero no llorar nunca, ni buscar a esa persona entre las letras del relato, ni andar por ahí a los tumbos con el amor: esquivándolo si se acerca, acechándolo si se va. Quizás pueda jugar a ser otra..

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